jueves, 23 de julio de 2015

Teatro del Pueblo - Coaching de movimiento

TRESCIENTOS MILLONES de Roberto Arlt





Critica: 
"El uso del grotesco tan afín en su límite al expresionismo subjetivo, aparece en el trabajo de Eduardo Avendaño, en su aparición que provoca la decisión final, y sobre todo en las composiciones de María Cruz Carot y Verónica Josefina Parreño, en la formulación de sus personajes, aunque sobrevuela en general todo el trabajo en mayor o menor medida." Lunateatral2   (https://lunateatral2.wordpress.com/2015/07/31/trescientos-millones-de-roberto-arlt/)



Las atmósferas logradas son fiel reflejo del estilo de Roberto Arlt. En cada uno de los detalles se huele su impronta y sus demonios. Se despliega en el escenario un organizado caos que perturba al espectador, que lo despierta de su letargo, que lo confiere a inmiscuirse en las sensaciones que se le proponen. Y así, se pone en marcha una complicidad activa, una empatía irracional con los esperpentos que se presentan en el escenario, con sus miserias, con sus falencias y, por supuesto, con sus sueños. http://www.asalallena.com.ar/teatro/300-millones/






Una comedia divertida, con aires de ensueño que remiten a aquellos geniales films del gran Federico Fellini, por esa mística de Arlt que hace que los seres que parecen reales en verdad son fantasmas y aquellos que presentan una consistencia casi fantamagórica son precisamente los humanos. Con muy buenas e histriónicas actuaciones del trío conformado por Laura Ledesma como Sofía la mucama, Cristian Cimminelli y Guillermo Rosasco quien compone a un Rocamboe realmente imperdible, la obra invita a realizar un extraño viaje de la mano de la soñadora, parando en diferentes estaciones en las que encuentra bizarros personajes oníricos que, a manera de una puesta teatral, le van armando las fantasías que la joven necesita concretar (...)“
descongelando mentes (http://www.descongelandomentes.com.ar/espec_entrevistas/300-millones-roberto-arlt-martin-althaparro.html)



Esta propuesta, con dirección de Martín Althaparro, está bien plantada en escena con actuaciones correctas, buena composición de personajes y la presencia de una pianista en escena, enriquecida por una iluminación que genera climas sugerentes. LA NACIÓN